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El mayor referente del folklore en la provincia de
Córdoba, para muchos, ha sido y es el "Chango"
Rodríguez. Algunos lo califican como un hombre que se
adelantó a los tiempos.
Sin embargo muchos años después de su desaparición
física, su figura comienza a ser reconocida por las
autoridades culturales del gobierno de su provincia. Una
reciente exposición de sus obras y la promesa de la
creación de un museo virtual en su memoria, son ejemplos
de esa decisión contemporánea.
Se llamó José Ignacio Rodríguez, hombre bien del
interior, a tal punto de haber nacido en Córdoba, de
padre catamarqueño y madre riojana, un 31 de julio de
1914.
En el verano de 1965 se casó con Margarita Bay, a quien
apodaban "La Gringa" y quien fuera la inspiradora de una
de sus más gloriosas páginas: "Luna Cautiva".
De esa unión nació tiempo después su hija Claudia, a
quien le escribió el poema musicalizado "Niña de cara
morena". Después, el "Chango" formó pareja con otra
mujer con la cual tuvo otros tres hijos.
Quienes lo conocieron bien dicen que era algo así como
un niño grande, con la "locura" clásica de los bohemios.
Vivió para la música, nunca le importó el dinero y
siempre le hizo caso a los dictados de su corazón.
Su mensaje cancionero era simple, especialmente
inspirado en los paisajes que recorría habitualmente,
pero también afrontaba coplas de gran ternura y otras
que expresaban alegría.
Aprendió a tocar la guitarra de pequeño con el "Cabeza
colorada", todo un personaje cordobés, mientras que el
"Negro la Juana" le dio ese tono de humor y picardía que
bailaba en sus grandes ojos negros.
Cantó por primera vez en público en la ciudad de La
Rioja y cómo todo aficionado, luego fue a buscar éxito
en Buenos Aires. Debuto en Radio Belgrano, allá por
1939 y estrenó su chacarera "La mayor". Un año después
viajó a Bolivia y Perú, donde se quedó por espacio de 4
años, hasta que el llamado de su madre hizo que volviera
a Córdoba.
Ya tenía tres discos en la calle, aunque sin alcanzar
mayor repercusión. Cuando ya casi bajaba los brazos,
ante la falta del éxito que buscaba, surgieron tres de
sus temas que con el tiempo lo consagraron: "Zamba de
abril", "Del cordobés" y "De mi madre".
En su casa del Barrio Alberdi nucleaba a los jóvenes que
hasta en un número cercano al centenar acudían a
aprender a tocar la guitarra.
En
1963 una situación desafortunada lo llevó a la carcel.
Las carreras de caballos, el fútbol y compartir su vino
con los amigos, marcaron otras características de un
personaje sin par, aun recordado por quienes aman la
música folklórica argentina: el "Chango" Rodríguez. |